Las cinco características fundamentales de un poder “ideal”

Justicia, legalidad, honestidad… Es lo que la actual sociedad rusa desea conseguir de la administración política. Los sociólogos dudan de que el candidato a la presidencia, Vladímir Putin, sea capaz de responder adecuadamente a esta demanda: para los partidarios de la “mano dura” no es suficientemente duro y para los liberales es demasiado autoritario. Sin embargo, la popularidad de Putin está creciendo.
Las cinco características fundamentales de un poder “ideal”
Foto de RIA Novosti

La necesidad más acuciante que trasciende ahora en la sociedad es la del cambio: organismos estatales eficaces, igualdad de los ciudadanos ante la ley, saneamiento moral de la sociedad y una nueva generación de políticos jóvenes, afirma Vladímir  Petujov, del Instituto de Sociología de la Academia de las Ciencias de Rusia. Según él, esta demanda se generó durante el verano y el otoño de 2010, cuando los rusos se dieron cuenta de la ineficacia de las autoridades a la hora de luchar contra los incendios y las catástrofes tecnológicas. También ha crecido la distancia entre la sociedad y el Estado, la gente quiere distanciarse al máximo de este último, ello crea tensión y puede llevar a una explosión social, advierte Petujov.  

Las autoridades han perdido la posibilidad de que haya una retroalimentación de los ciudadanos, respondiendo ahora a las demandas que eran actuales a principios de los años 2000. Por ejemplo, la fuerza como atributo de la legalidad, señala Ígor Zadorin, sociólogo del grupo de investigación del centro TSIRKON. Según los resultados de una investigación, las 5 características fundamentales de una “administración ideal” es la preocupación por el pueblo, la justicia, la legalidad, la ausencia de corrupción y la honestidad. Estas son, precisamente, las características de las que carecen en mayor medida las actuales autoridades rusas, dice Zadorin. La sociedad está muy fragmentada, ya no existe una “mayoría de Putin” y, sin embargo, estos valores son básicos y están demandados por todos los grupos sociales independientemente de sus convicciones políticas, afirma el sociólogo. 

Los rusos demandan ideas “de derechas”, pero no políticos  “de derechas”, dice Mijaíl  Mamónov, experto del Centro de Estudio de la Opinión Pública de Toda Rusia (VTSIOM). Según los últimos pronósticos del Centro, Grigori Iavlinski, candidato a la presidencia del partido Iábloko, obtendría en las elecciones presidenciales un 2,1% de los votos, y el empresario Mijaíl  Prójorov, un 2,3%. Según Mamónov, entre los partidos y los políticos de derechas no hay ninguno que formule propuestas adecuadas para satisfacer esta demanda. Según los datos de VTSIOM, la ideología más adecuada para los rusos es la socialdemócrata y así lo considera un 28% de los ciudadanos. Menos populares son el socialismo (un 19%), el comunismo (8%) y el liberalismo (un 3%). La democracia para los rusos es “la libertad de palabra, de prensa y de religión”, según un 44% de los rusos, mientras que “un  partido de derechas” tiene que abogar por la inviolabilidad de los derechos y las libertades civiles, afirma el 34% de los ciudadanos. “Por un lado, la gente también quiere tener un partido ‘de izquierdas’, orientado hacia la justicia social y hacia la gente común y, por otro lado, un partido demócrata orientado hacia los valores de la libertad ciudadana”, resume Mamónov. En las elecciones presidenciales no hay un solo candidato capaz de proponer un programa adecuado a la demanda de la mayoría, afirma Zadorin. Según Petujov, Vladímir  Putin tenía anteriormente partidarios en varios grupos de la población, siendo más popular entre el electorado comunista que su propio líder Guennadi Ziugánov, y más popular entre el electorado de los demócratas liberales que su jefe Vladímir Zhirinovski. Hoy en día, Vladímir Putin no se adecúa a ninguna de estas demandas ya que, para los partidarios de la “mano dura” no es suficientemente fuerte y consecuente, mientras que las capas de la sociedad orientadas hacia el liberalismo le ven como un político autócrata.  

Sin embargo, la popularidad electoral de Vladímir Putin, según los datos de VTSIOM, ha crecido un 10% en comparación con diciembre de 2011. Según una encuesta llevada a cabo por este Centro, si las elecciones se celebrasen este domingo, un 52% de los rusos votarían por el primer ministro en las elecciones presidenciales. El crecimiento de su popularidad se debe a la reacción de una parte de los rusos ante las protestas y el miedo a perder la estabilidad, según comenta para Moskóvskie Nóvosti Konstantín Abrámov, vicedirector general de VTSIOM, a la vista de los resultados de la encuesta.

Todavía es prematuro hablar de un crecimiento en la popularidad de Putin como una tendencia estable, ya que los datos de VTSIOM contradicen los datos de otros estudios sociológicos, explica la socióloga Olga Zdravomýslova,  de la Fundación Gorbachov. Según los datos de Levada-center, la popularidad del primer ministro alcanza al 42%. Vladímir Putin no puede satisfacer la demanda de la “clase creativa” para la democratización de la sociedad, ni la de la mayoría paternalista, dice Zdravomýslova. Según ella, la sociedad todavía no ha propuesto una alternativa a este político, pero una parte de los rusos se ha asustado ante las conmociones sociales, razón por la cual creció su popularidad.

 

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