Castigo en la avenida de los Komsomoles

Cerca del número 38 de la Avenida de los Komsomoles, en Moscú, desconocidos acribillaron a Yuri Budánov, excoronel de las fuerzas armadas de Rusia quien cobró triste fama luego de ser condenado por el asesinato de la joven chechena Elsa Kungáeva. Como informaron las fuentes en los organismos de investigación, el vehículo utilizado por los asesinos y sus armas fueron ya encontrados no lejos del lugar del crimen.
Castigo en la avenida de los Komsomoles
Foto de ITAR-TASS

Según una de las versiones, los asesinos en un Mitsubishi Lancer blanco esperaron al señor Budánov cerca de la entrada a una oficina notarial. El territorio aledaño al lugar del asesinato fue rastrillado de inmediato por patrullas reforzadas de la policía. El vehículo que utilizaron los asesinos fue encontrado prácticamente al instante: lo abandonaron y lo incendiaron en uno de los patios vecinos.

La pesquisa por ahora no adelanta ninguna versión. “Por supuesto, sería lo más fácil vincular este asesinato con la causa criminal por la que Budánov recibió condena –dijo uno de los investigadores-. Pero  aquí hay que tener en cuenta que desde el asesinato que incriminó al coronel e incluso desde el tiempo de su liberación de la prisión ha pasado un lapso bastante largo. Si quisieron vengarse de él, pudieron hacerlo mucho antes. Aunque también esta versión, por supuesto, será exhaustivamente analizada”.

Yuri Budánov en 2003 fue condenado a diez años de privación de la libertad por haber sido acusado de rapto y asesinato, en marzo de 2000 de la joven chechena Elsa Kungáeva en el poblado Tangui-Chu. El tribunal militar de la circunscripción del Cáucaso Norte le privó también del grado militar de coronel y la orden al Valor. Cuatro veces el tribunal declinó sus pedidos de libertad condicional anticipada. En la quinta vez, el 24 de diciembre de 2008, luego de que el excoronel pasara ocho años y medio de prisión, por fin fue satisfecha su solicitud y fue puesto en libertad condicional.

En 2009 la dirección de investigación volvió a interrogar al excoronel sobre una nueva causa criminal. Como se desprendió de los materiales de la causa, en 2000 dieciocho habitantes de Chechnia fueron retenidos ilegalmente en un puesto de vigilancia ubicado cerca del poblado de Duba-Iurt. Con posterioridad tres de ellos fueron hallados muertos. Varios pobladores locales declararon que el entonces comandante de un regimiento de tanques Yuri Budánov era partícipe del hecho. El propio señor Budánov negó categóricamente haber participado en este crimen.

El nombre del coronel  Budánov se hizo ampliamente conocido a principios de este siglo. Fue arrestado el 27 de marzo de 2000 acusado de secuestro, violación y asesinato de Elsa Kunguáeva, una joven chechena de 18 años. Luego del trabajo de los expertos y de los testimonios de los participantes de la causa, la acusación de violación fue retirada. Al principio, el coronel Budánov fue declarado mentalmente inimputable, empero esta conclusión de los expertos fue denegada por el tribunal y en 2003 el tribunal militar de la circunscripción del Cáucaso del Norte condenó al por entonces todavía comandante de tanques a diez años de reclusión con régimen severo, por varios artículos del código penal. También le privaron de la orden al Valor y le degradaron del cargo de coronal.

Señalemos que cada solicitud del condenado al tribunal a propósito de una libertad condicional antes del plazo provocó grandes repercusiones en la sociedad y las autoridades de Chechnia previnieron que la liberación del excoronel podía provocar en la república acciones masivas de protesta. En resumen, Yuri Budánov salió en libertad en enero de 2009 tras purgar ocho años y medio de cárcel. 

 


 

 

Alexéi Dulímov, abogado de Yuri Budánov, compartió sus emociones con Margarita Poliánskaia, conductora radial de “Kommersant FM”.

 

¿Quién, finalmente, está detrás de este asesinato?


— Detrás de este asesinato sólo pueden estar terroristas y extremistas, quienes no comprendieron y no comprenden hasta ahora el sentido de las acciones de Budánov, no comprenden que el defendió franca y honorablemente los intereses de Rusia cuando ocurrió esta inútil guerra en Chechnia.

 

Los defensores de derechos humanos dicen que de todas formas aquí se evidencia la huella chechena, la venganza de sangre.


— Estoy totalmente en desacuerdo con la hipótesis de la venganza ya que los Kungáev se encuentran residiendo en Noruega y no están en condiciones de hacer todo esto. Ahora que esto puede ser una manifestación de los extremistas es perfectamente comprensible. Él luchó contra ellos, intentó poner allí orden.

 

Logramos analizar con los representantes de la Duma de Estado (cámara de diputados de Rusia.N.d.T) cuál será ahora la reacción. Tanto en Moscú como en Chechnia.


— ¿Qué le dijeron a usted los diputados sobre la reacción en Chechnia?

 

Recordaron que, cuando presentaron la solicitud de indulto en 2004, se produjo una reacción emocional bastante dura de Ramzán Kadírov, presidente de la República Chechena. Él advirtió que eso no debía ocurrir y que ellos encontrarían la forma de impedirlo. ¿Cuál será la reacción ahora?


—¿Usted piensa que Kadírov le reconocerá que lograron el objetivo que se plantearon ya en 2004? También después, cuando fue asesinado el abogado Stanislav Markélov (defensor de derechos humanos vinculado con la condena de supuestos crímenes de guerra cometidos en Chechenia por las tropas rusas, RH) intentaron vincularlo con el nombre de Budánov. Pienso que él cambiaría su concepto si realmente conociera la esencia de este asunto.

 

¿Usted vincula el asesinato de Budánov sólo con la causa Kungáeva?


— Lo vinculo con su participación en la lucha contra los terroristas, contra los extremistas. Ellos tienen experiencia, tienen esos hábitos. Se matan entre ellos y matan ajenos. Ellos saben hacer esto.

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